Sesenta millones de años atrás, nuestros antepasados bajaron de los árboles
y se pusieron a caminar.
Al poco de andar dudaron y se convirtieron en hombres de poca fe.
A esto Dios no lo vio con buenos ojos.
A partir de entonces nació el bien y el mal.
En estos dÃas de confusión y desencanto, el hombre mira los árboles con nostalgia.